Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Amor sin plata, no dura.
Antes de hablar, pensar.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
El sabio calla, el tonto otorga.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
Más vale estar pelada que amortajada.
Querer es poder.
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Yo soy Duero, que todas las aguas bebo; si no es a Guadiana, que se va por tierra llana, y a Ebro, que no lo veo, y a Guadalquivir que nunca le vi.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
El buen vino sin ramo se vende.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
La cara bonita y la intención maldita.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Con dote de mujer pocos llegaron a enriquecer, y muchos a envilecer.
Cada cual es dueño de su miedo.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Duro de cocer, duro de comer.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Hablen cartas y callen barbas.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
Quien da para recibir no da nada
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Ser feliz como pez en el agua
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Una de cal y otra de arena, hacen la mezcla buena.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
La cabra siempre tira al monte.
Aunque brille el sol no dejes la capa en casa.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
A consejo malo, campana de palo.