Agua, agua, que se quema la fragua.
Madrid en verano, sin familia y con dinero, Baden-Baden.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Vencer no es vergonzoso
La mujer experimentada, es temida y mal mirada.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Labrador que siembra a la vera, Ventura será si el pan a la troje llega.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
A caracoles picantes, vino abundante.
Nadie puede ser llamado feliz antes de su muerte.
No se hablar, y me mandas predicar.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Hombre chico, pensamientos grandes.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Pesar compartido, pronto es ido.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Por el becerro se amansa la vaca
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Si no tienes dinero, pon el culo por candelero.
Pan con sudor, sabe mejor.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Nadie sabe como esta el fondo de la olla solo el cucharón.
La constancia decisiva, vence al fin la suerte esquiva.
Si quieres sacar miel, sácala por San Miguel.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Libro cerrado no saca letrado.
La libertad es un pan bien cocido
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Al que madruga, Dios le ayuda.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Variante: Buen amigo y compañero, pero sin tocar el dinero.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
Sin un ramito de locura, no hay humana criatura.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
La primavera la sangre altera.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
A buen amo, mejor criado.