Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
La alegría es gemela
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Zanahoria y nabo, buenos casados.
Olla reposada, no la come toda barba.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Olla con gallina, la mejor medicina.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Quien bien quiere, bien obedece.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Hombre anciano, juicio sano.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
A quien le dan pan que no coma.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Obras buenas, hazlas a manos llenas; malas, ni una hagas.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Sin un duro, no ha futuro.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Burro suelto del amo se ríe.
Quien da el consejo, da el tostón.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Buenas razones cautivan los corazones.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Plata de cura, ni luce ni dura.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
El casado casa quiere.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Duerme, Juan, y yace, que tu asno pace.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Buena fama es buena cama.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.