Está como padre, que le llevan la hija.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Al romero que se le seca el pan en el zurrón, no le tengas compasión.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Nada con nada, total nada.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Hablar bajo y obrar alto.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Poco freno basta, para la mujer casta.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Amores y dolores quitan el sueño.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
La primera mujer, escoba, y la segunda, señora.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Indio con puro, ladrón seguro.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Bien guisa la moza, pero mejor la bolsa.
Agua de llena, noche de angulas.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
La vida es un soplo.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
El vicio, saca la casa de quicio.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Dame venta y te daré cuenta.
Quien desparte lleva la peor parte.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.