Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Por San Vicente, alza la mano de la simiente.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Mal que se comunica, si no cura, se alivia.
Cuando llueve el día de Santa Viviana, tres meses y una semana.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Lo cortes, no quita lo valiente.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Abogacía que no zorrocía.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
A persona lisonjera no le des oreja.
Por el interés te quiero Andrés.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Idos y muertos es lo mesmo.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
Más honor que honores.
Que dulce queda la mano al que da.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
La monotonía genera aburrimiento
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Alegría y desgracia no son eternas
En casa del herrero, asador de madero.
Magra olla y gordo testamento.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Pan para hoy, hambre para mañana.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
San Julián, guarda vino y guarda pan.