Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Agua de marzo, pero que la mancha en el sayo.
Secreto de tres, secreto no es.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
No dejes camino por vereda.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Obediencia es noble ciencia.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Campana cascada, nunca sana.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Donde se está bien nunca se muere
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
La mujer cuanto más pequeñita mejor
Hacer de un camino, dos mandados.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Lo que se hace de noche sale de día.
Quien da parte de sus cohechos, de sus tuertos hace derechos.
Fianza y tutela, véalas yo en casa ajena.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
La alegría intensa es cosa seria
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Remo corto, barca pequeña.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Moza dominguera no quiere lunes.
Obra acabada, maestro al pozo.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.