Sacar los trapos al sol.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
A la mujer honrada, su propia estima basta.
Las novedades son la sal de la vida.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Obra comenzada, no te la vea suegra ni cuñada.
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Más vale callar que con borrico hablar.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Querer sanar es media salud.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Viejos los cerros y reverdecen
Mujer pecosa, mujer hermosa.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Bollo de monja, costal de trigo.
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Buena barba, de todos es honrada.
No hay almohada más blanda que una conciencia tranquila.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Obras vea yo; palabras, no.
Quien baila y canta, su pena espanta.
La alegría en el alma sana se cría.