En Tosantos tal y cuanto, y en San Andrés no preguntes de qué bota es.
Amigo y vino deben de ser añejos.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Más vale algo que nada.
Del ahorro viene la posesión.
Del cobarde, no se ha escrito nada.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Donde no hay regla se pone ella.
Al sudado, el agua fría a un lado.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
La mula y la mujer son malos de conocer.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
La oscuridad reina a los pies del faro.
De cielos abajo, cada uno come de su trabajo.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Quien siembra, siega.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
El tiempo lo arregla todo
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
El camino hacia el cielo pasa por una tetera.
Perdona el error, pero no lo olvides.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
No basta con ser buena, hay que aparentarlo.
Los justos pagan por pecadores.
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Malos humores salen con buenos sudores.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
En puerta y en puente nadie se siente.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
A todo marrano le llega su diciembre.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
Adelante con los faroles.
Más pica espuela de celos que de aceros.
A cada lechón le llega su noche buena.
El borracho, aunque turbio, habla claro.