No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Quien la haga que la pague.
Moza mañera, primero yergue el culo que la cabeza.
Al higo por amigo
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Si ofendes serás ofendido
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
No es buena casa la que no tiene al lado bosque y río.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
A golpe de mar, pecho sereno.
Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión.
La noche es capa de pecadores.
No hay moros en la costa.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
De cuero ajeno, correas largas.
No es la liebre de quien la mata, sino de quien la levanta.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
La mala cama hace la noche larga.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Llenarle la cuenca a alguien.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Del odio al amor hay solo un paso.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Los errores del que cura, con la tierra han cobertura.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Para hacer el bien no hay que pedir permiso.
Bestia prestada, mal comida y bien caminada.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás