Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
A ave de paso, cañazo.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
El vino abre el camino.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
El que presta, a pedir se atiene.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Dando dando, palomita volando.
Como te cuidas, duras.
Como poroto de la chaucha.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Al rey muerto rey puesto.
De la mujer, del tiempo y la mar, poco hay que fiar.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
A cántaro roto, otro al puesto.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
El padre para castigar y la madre para tapar.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Donde ajos ha, vino habrá.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
De broma en broma, la verdad se asoma.
A la virtud, menester hace espaldas.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
Oir a todos, creer a pocos.
Está como agua, para chocolate.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.