Con hermosura sola no se pone la olla.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Entre col y col, lechuga.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Hacer una montaña de un grano de arena.
El que a hierro mata , a hierro muere.
El gozo en el pozo.
Los problemas nunca vienen solos.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Dineros de sacristán, cantando se vienen cantando se van.
El buen vino, venta trae consigo.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
La oveja de muchos, el lobo la come.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Ningún tomar es malo, como no sean palos.
Juicios tengas, y los ganes.
Loro viejo no da la pata.
Eso no te lo despinta nadie.
Lo bien aprendido, para siempre es sabido.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Madre no hay más que una.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
A chico santo, gran vigilia.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
El que bien lo sabe, pronto lo reza.
A cazuela chica, cucharadica.
Burlas que son veras, otro las quiera.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.