Un buen día nunca se olvida.
Donde Dios no puso, no puede haber.
Lo que no se empieza no se acaba.
El buen libro de las penas es alivio.
El amor nunca hizo ningún cobarde.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Río cruzado, santo olvidado.
Al engaño, con engaño.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
A la luna, el lobo al asno espulga.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Al asno rudo, aguijón agudo.
El marido celoso nunca tiene reposo.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Cuando el ojo no está bloqueado ve al ojo;cuando la mente no está bloqueada,el resultado es la sabiduría;cuando el espíritu no está bloqueado, el resultado es el amor.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Nada es bello excepto la verdad
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Agua le pido a Dios, y a los políticos, nada.
Niños Los de pequeños, que no hay castigo después para ellos.
Con hermosura sola no se pone la olla.
A mala cama, buen sueño.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
No hay ladrón sin encubridor.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Nadie da lo que no tiene.
Al hambre no hay pan negro.