Quien una deuda se traga, tarde o temprano la paga.
La belleza siempre tiene razón
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Amar sin padecer, no puede ser.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Todo lo mudable es poco estimable.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
No muerdas la mano que te da de comer.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Más mueren de hartos que de faltos.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Es más molesto no tener nada que hacer que tener mucho que hacer.
A cada rey su trono.
La zorra cambia su pellejo; pero no sus mañas.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Incluso el día más largo tiene un final
Limosno con escopeta no logra mucha peseta.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Peor que pulga en la oreja
El que temprano se moja tiempo tiene de secarce.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Caldo de gallina y precaución no hicieron jamás daño a hombre ni varón.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Del mal que uno huye, de ese muere.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.