Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Otros tiempos, otros modos.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
El deseo hace hermoso lo feo.
Enero desaloja las camas
A cada paje, su ropaje.
El dinero hace al hombre entero.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
En invierno y verano la capa en la mano.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
Lo bueno dura poco.
El hombre descalzo no debe andar entre espinos.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Acúsole porque pisó el sol.
De un juez prevaricador nos libre el Señor.
Más vale mendrugo que tarugo.
Más vale ser feo y sabio que hermoso y necio.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Todo problema tiene una solucíon.
A cada cual mate su ventura, o Dios que le hizo.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Mira que no está el horno para bollos.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
Hay que tomar el toro por las astas.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Demasiada amistad genera enfados
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Lo malo no está en el uso, sino en el abuso.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
La fiera de más fiereza, no es el tigre, es la tigresa.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
No es ni chicha ni limonada.
Algo es algo, dijo, al ver un hueso el galgo.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Estas son de mi rodada.
No hay día malo sin día bueno.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Jugador hasta perder los kiries de la letanía.
La ciencia es locura, si no gobierna la locura.
El amor y el reloj locos son.