Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Sin viento no hay oleaje.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Haz lo que debes y no lo que quieres.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
Trato es trato.
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Matar dos pájaros con una piedra.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Casa sin sol, hace que el médico entre a todas horas.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
El daño hecho no tiene remedio.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Por el esfuerzo, la vigilancia, la disciplina y el dominio de sí, el sabio se crea una isla que la inundación no logra destruir.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
La ingratitud embota la virtud.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
La caza y los negocios quieren porfía.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Como vives, juzgas.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Querer sanar es media salud.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.