Juez airado, injusto el fallo.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Del mirar nace el amar y del no ver el olvidar.
A bloque, la casa en roque.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Vive de forma que no hagas daño a nadie, he aquí la aspiración suprema
Del reir viene el gemir.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Cada día sale el sol, se vea o no.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Serio como perro en bote.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Años nones son los peores.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Tres estornudos, resfriado seguro.
Amigos y libros: pocos y buenos.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Buey hermoso, no es para trabajo.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Al amo comerle y no verle.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Cada pez en su agua.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
No pasa seguro quien corre por el muro.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Piedra que rueda no hace montón.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Muchas manos hacen Ligero el trabajo.