A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Haber de todo, como en botica.
Dame venta y te daré cuenta.
Despedida de borrachos.
Casa de Dios, casa de tos.
Ya acaecido el hecho, llega tarde el consejo.
Agua, agua, que se quema la fragua.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Cada cosa tiene su precio.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
El que del campo viene, cenar quiere.
Mata al tigre y le tiene miedo al cuero.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
El que nace postrero, llora primero.
El jornal por la puerta entra y por el humero se va.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Cada cual ha de llevar su carga.
Nunca falta un culo para un bacín.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
El placer es víspera del pesar.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
Con dinero baila el perro.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
A todo coche, le llega su sábado.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
Hacer un hueco para tapar otro.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
¡Cuántas te tendrán envidia!.
Cuando de visita te pierdo, si te vi ya no me acuerdo.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
La menta, el amor aumenta.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.