Castaña la primera y cuca la postrera.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Refranes y consejos todos son buenos.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
Lo único permanente es el cambio.
El que quiere baile, que pague músico.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Quien primero viene, primero tiene.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
La tierra que me sé, por madre la he.
La vida pende de un hilo.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Del mal, el menos.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
Bien está San Pedro en Roma.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Leerle a uno la cartilla.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Llegar y besar, suerte es singular.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
La lluvia viene después de los bosques.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Esta lloviendo sobremojado
Le dan la mano y se toma el pie.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Lo quiero, para ayer.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
El borriquito delante, para que no se espante.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
El que trae , lleva.
No me tientes Satanás.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
Al agradecido, más de lo pedido.
De buen chaparrón, buen remojón.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Acúsole porque pisó el sol.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Dos negaciones afirman, pero tres confirman.