Es mejor deber dinero y no favores.
El caracol donde nace, pace.
El que se brinda se sobra.
Cada cabeza es un mundo.
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
La prudencia es la fuerza de los débiles.
No hay hermosura sin gordura.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Bien se guarda lo que trabajando se gana.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Quien solo come ajo, no hará buen trabajo.
No muerdas la mano que te da de comer.
Gusto secreto, no es gusto entero.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Nadie arrebañando engorda.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
La burla, para quien le gusta.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Ante la duda, la más madura.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
El trabajo duro purifica el espíritu.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Tu hablar te hace presente.
La suerte nunca da, solo presta.
La libertad es un pan bien cocido
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
A cada día bástale su maestría, y a cada momento, su pensamiento.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Medico curate a ti mismo.
Pecado callado, medio perdonado.
Por la boca muere el pez.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Olla reposada, no la come toda barba.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.