Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Nada necesita quien tiene bastante.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Ser más bueno que el pan.
Baños, hasta los cuarenta años.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Doctor que cura a sus enfermos no hace carrera ni dineros.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Nunca les falta que hacer ni al cura, ni al diablo, ni a la mujer.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
No da quien tiene, sino quien quiere.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
A cada día su pesar y su esperanza.
Hasta lo que no come le hace daño.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Es mejor estar bien parado que estar bien estacionado.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
La verdad padece, pero no perece.
Coge brillo cadenita, que tu mojo llega.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Más vale tarde que nunca.
De la mujer, la limpieza se conoce en la cabeza y en los pies.
Bien o mal, casado nos han.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
El relajo es dulce después del trabajo.
Buena fama es buena cama.
Hay ayudas que son lavativas.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
No hay duelo sin consuelo.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Tragando aunque sea saliva.
Despedida de borrachos.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.