Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
La vida es un misterio, desvelalo.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Año de nieves, año de bienes.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
La diligencia es la madre de la buena forma.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Tu médico sea cristiano, y tu abogado pagano.
No sufras por calenturas ajenas.
El dinero diario, es necesario.
La alegría es el mundo de la libertad
Mierda que no ahoga, todo engorda.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Al mal año, tarria de seda.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Oficio, bueno o malo, da de comer al amo.
Es mejor precaver que tener que remediar.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
Una familia unida come del mismo plato.
El hambre es la mejor salsa
La belleza lleva su dote en el bolsillo
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Ese huevo, quiere sal.
No acose, que la están peinando.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Hijos y mujer añaden menester.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
Cuanto más amistad, más claridad.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
Ojo al parche.
De casa del abad, comer y llevar.
Obras vea yo; palabras, no.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.