Diga mi vecina, y tenga mi costal harina.
Andar y callar, eso es negociar.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Razones sacan razones.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Callos y caracoles, no es comida de señores.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
No se hablar, y me mandas predicar.
El tiempo vuela, que se las pela.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Hay quien no ve su camino.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
Susto meado mejor que sangrado.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Lo malo nunca es barato.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Casa sin madre, río sin cauce.
La libertad no tiene par.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Hombre refranero, medido y certero.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.