Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Un amigo es aquel que conoce todos tus defectos, y que a pesar de ello te quiere.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
Por una oreja entra y por otra sale.
Can de buena raza, si no caza hoy, mañana caza.
Quien sirve al común, sirve a ningún.
Hay confianzas que dan asco.
Si en Abril hay lodo, no se perderá todo.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Aire gallego, escoba del cielo.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
Donde humo sale, fuego hay.
Puta y buena mujer, no puede ser.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Irse a chitos.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Buen disimulo, se tapaba la cara y enseñaba el culo.
Buen pedidor, mal dador.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
La sandia, que es colorada, tiene lo verde por fuera.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Perro que come huevos, ni quemandole el hocico.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Solano, ni en invierno ni en verano.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Los problemas nunca vienen solos.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
El hombre lo pide, y la mujer decide.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Los cascos salen a la botija.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Un año bueno da para siete malos.
Amigo lejos, amigo muerto.
Plata de cura, ni luce ni dura.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.