No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Predica la fe hasta que consigas tenerla, luego predicarás sobre la que tienes
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Frente al amor y la muerte no sirve de nada ser fuerte
Todos los hijos de puta tienen suerte.
De vaca vieja, novilla brava.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.
Callar como puta tuerta.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Quien lo hereda no lo hurta.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Una palabra al oído se oye de lejos.
El que tiene tierra, tiene guerra.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
A mis años llegaras o la vida te costara.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Perro no come perro.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
El corazón no habla, pero adivina.
Trabaja cada día como si fuese el último de tu vida.
Refranes de viejas son sentencias.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Dar tiro.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Baila Antón según le hacen el son.
La hambre no tiene aguante.
A amante que no es osado, dale de lado.
Boca sucia no habla limpio.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
El pan es freno del vino.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
A dos días buenos, cientos de duelos.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.