Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Domingo, domingo, día de pingo.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
Pimiento, sal, cebolla, cuando se pone la olla.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
La mala vida acaba en mala muerte.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Ser un mordedor de pilares
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Hablar bajo y obrar alto.
Como es la mujer, así es la casa.
Hazte responsable de tus actos.
Se empieza por avergonzarse de un vicio y se acaba alardeando de él
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Si no puedes mejorar lo dicho por otros, guarda el noble silencio.
El corazón no sabe mentir
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
La lima, lima a la lima.
De lo que se come se cría.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
El éxito sin honor es un fracaso.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Trabaja como si vivieses siempre, y vive como si murieses hoy.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
Estar en tres y dos.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
Pascua pasada, el martes a casa.
No ser escaparate de nadie.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.