El hable es plata, el silencio es oro.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Hasta San Antón Pascuas son, y si las quieres alargar hasta la Virgen de la Paz.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Quien madruga ojeras tiene.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Más vale una imagen que cien palabras.
A la iglesia de Dios ni darle ni quitarle.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Vejez y hermosura nunca se vieron juntas.
El que bien vive, harto letrado es.
Copas son triunfos.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Carrera que no da el caballo, en el cuerpo la tiene.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
Gran constipado, culo apretado.
Mientras un hombre no tiene la cabeza cortada, nada está completamente perdido en él.
Hablar más que lora mojada.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
No busques la verdad, solo deja que te abriguen las opiniones.
El que tiene bien y su mal escoge, de lo que le venga no se enoje.
El casado casa quiere.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Tener el juego trancado.
Cuantos más seamos, más reiremos.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
No llenarás bien la panza, si antes no haces matanza.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
Dolor de viuda, bien poco dura.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Poco dinero, poco sermón.
Cólera de amantes resurgir del amor
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.