El que muere, se libra de lo que debe.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
La vida es un deber a cumplir
Saber poco obliga a mucho.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Quien hace, aplace.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Hable el sabio y escuche el discreto.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Sabios conocí; sabios para los otros y necios para mí.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Quien manda, manda y cartuchera en el cañón.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Casa y potro, que lo haga otro.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Quien tiene tienda que atienda y, si no, que la venda.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Echa un cacho de honradez al puchero, y verás qué caldo sale.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Comprar al pobre, vender al rico.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
El perdón sobraría donde el yerro falta.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Casarse bajo el palo de la escoba
El hombre honrado a las diez acostado.
Saber uno los bueyes con que ara.
No todo el que trae levita es persona principal
De tus herederos, sé tu el primero.
Escrita la carta, mensajero nunca falta.
Más puede Dios que el diablo.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Alcalde que por momentos se dispara, háganle arrimar la vara.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".