Todavía aguas corren profundamente.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Hay que ver para creer.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
¿Qué criatura no tiene un ramito de locura?
De tal árbol tal madera.
Lo que madura pronto, se pudre temprano.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Juez de malas artes es el que no escucha a las dos partes.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Nosotros observamos desde donde estamos parados
Hombre valiente no muere de viejo.
Como hormigas en la sartén al fuego.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Amor antiguo no se oxida
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Casarse bajo el palo de la escoba
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Hablar con lengua de plata.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
Más vale mendrugo que tarugo.