Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Hay que coger al toro por los cuernos.
Lo que es igual, no es trampa.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
A la vejez, cuernos de pez.
La barca pasa, pero el río queda.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
La fantasía es más veloz que el viento
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Dios tarda, pero no olvida.
El que canea, no calvea.
Detenerse después de probar un poco algo.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
El verano muere siempre ahogado
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Razón no requiere fuerza, ni fuerza requiere razón.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
En el país de las palmeras se alimenta el asno de dátiles.
El hombre más fuerte del mundo es el que está solo
En el sendero nuevo, camina lentamente.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Dios ayuda, a los que se ayudan.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Caldera observada no hierve jamás.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
El tiempo es como una flecha que vuela.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
El que no se fía, no es de fiar.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Lo malo nunca es bueno hasta que sucede algo peor.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad