La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
La amistad termina donde la desconfianza empieza.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Por bueno que sea un caballo, necesita espuelas.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
El que no habla, Dios lo hizo mudo.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Hermanos hay tanto por hacer!
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Cada cual a lo suyo.
La habilidad del artífice se conoce en su obra.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Es una pena ser viejo, pero no lo es todo el que quiere.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
A consejo de ruin, campana de madera.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Cuatro ojos ven más que dos.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Donde hay orden, hay bendición.
A su tiempo maduran las brevas.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Borracho que come miel, pobre de él!
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Quien supo esperar, llega a triunfar.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
La vida es un montón de pequeñas cosas
El uso es maestro de todo.
Amigo viejo para tratar y leña seca para quemar.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Dios nos coja confesados.
Como pecas, pagas.
Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
El que ríe el último, ríe dos veces.