Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
El sexo nos hace perder la cabeza
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
A lo hecho, pecho.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Cada quien, con su cada cual.
Mano de santo cura como por encanto.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Mientras más aprendo menos sé.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Cada malo tiene su peor.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
Quien vale mucho hace mucho.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Grande o pequeña, cada uno carga con su leña.
El que parte y comparte, se queda con la mejor parte.
Siempre que haya en este mundo amigos íntimos, estarán tan cerca como simples vecinos aunque se encuentren en los confines más remotos.
Cuentas claras, amistades largas.
Al buen sordo, pedo gordo.
Hombre intranquilo vale por diez.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
El comer, es maestro del beber.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
A la larga, todo se arregla.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Con pedantes, ni un instante.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.