Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Ver y no tocar, se llama respetar.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Escucha el viento... que inspira
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Los pensamientos no pagan peaje
Libra tu lengua de replicar a tu superior y guárdate de denigrarle.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Lo bello es difícil.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Más puede diligencia que ciencia.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
A barriga llena, corazón contento.
Lo que haces, encuentras.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Año de nieves, año de bienes.
La democracia también genera hombres deshonestos
Quien te adula, te traiciona.
A quien te hizo beneficio, está siempre propicio.
Un barbudo, un cano, un licenciado, si no nieva el invierno se ha acabado
El que mucho analiza, se martiriza.
De vaca vieja, novilla brava.
El espejo no sabe mentir; lo que le dijeron ha de decir.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Maestre por maestre, seálo éste.
Quien siempre adula se quema las mangas
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Amor y aborrecimiento no quitan conocimiento.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
Oír es precioso para el que escucha.
Un espejo no sabe ser embustero.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Guardas bien y no sabes para quien.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
El que te cuenta los defectos de los demás, contará a los demás tus defectos.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.