El que mucho duerme poco aprende.
Ama el sol, el que tiene sombra
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
La necesidad agudiza el ingenio.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
El corazón es un guía que los pies siguen
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Hay que saber tantas cosas como el ano de la gallina.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
La enseñanza sin palabras y el beneficio de no actuar no tienen en el universo absolutamente nada que ver
Matar dos pájaros con una piedra.
La abadesa más segura, la de edad madura.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Lo que se ve, se aprende.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Secreto a voces.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
La experiencia de los viejos, no se hizo a puros consejos.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Dios era bueno para negociante.
Dar palos de ciego.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
La boca que no habla se escucha con dulzura.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.