A grandes beneficios, mayores riesgos.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Cada uno es maestro en su oficio.
Dichosos mis bienes, que remedian mis males.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Todo necio confunde valor y precio.
Mejor prevenir que lamentar.
Variante: Dejar lo cierto por lo dudoso, no es atinado ni provechoso.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.
El mejor sol es el que calienta hoy
Jugar bien sus cartas.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Te conozco mascarita
Cuando un árbol es duro debe ser abatido
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Más vale bueno que mucho.
Obediencia es noble ciencia.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Al que no le saben, le inventan.
El lo que se pierde, se aprende.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Callar y coger piedras es doble prudencia.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Dichosos los ojos que te ven.
Quien hizo una...hace dos
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Quien escribe mucho desvaría
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.