Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
El que avisa no es traidor.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Entre mil consideraciones de un tonto, debe haber una aceptable.
Cuando el alumno esté listo para aprender, un maestro aparecerá.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
La ignorancia es madre de la admiración.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Quien calla otorga
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Palabra suave llegar al alma sabe.
El que aconseja, no paga.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Ignorante y burro, todo es uno.
El uso hace diestro, y la destreza maestro.
Hasta los animales cuidan sus crías.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Un perro sabe donde se tira comida.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
La práctica hace al maestro.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Refranes viejos son verdaderos.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Vive y deja vivir.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Los hombres son mejores que su teología
La paciencia cura todos los males, pero ¿cuántos tienen suficiente paciencia hasta que se cure el mal?
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
A buey viejo, cencerro nuevo.