Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Más vale sudar que estornudar.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.
No hay gato que no tenga uñas.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Yo te hice y tú me enseñas.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Cada grumo tiene su humo.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Desvestir un santo para vestir otro.
Cavas tu tumba con los dientes.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Baila más que un trompo.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
La verdad siempre sale a flote.
Quien no tiene papo, no es guapo.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
El que bien te quiere te hará llorar.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Berzas y tocino, manjar de vizcaíno.
El ojo del amo engorda al caballo.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Lentejas, comida de viejas.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Es un pillo de siete suelas.
El diablo nunca duerme.
El dolor embellece al cangrejo.
Hablar en plata blanca.
Calva buena, luna llena.
Despacio, que llevo prisa.
Ni tanto ni tan calvo.
Cara de enferma y culo de sana.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.