Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
Hoy arreboles, mañana soles.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Donde pone el ojo, pone la bala.
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Ajo crudo y vino puro pasan el puerto seguro.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Bueno es el vino, cuando es del fino.
A la zorra, candilazo.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
De buen caldo, buenas sopas.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Ponerle el cascabel al gato.
Encaja como pedrada en ojo de boticario.
En casa del herrero, asador de madero.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
A la cama no te irás sin saber algo más.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Hablando mal y pronto.
Armas y dineros quieren buen dueño.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Los hombres más importantes, se miden por sus amantes.
Jugar la última carta.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Pan con sudor, sabe mejor.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Muchos Mollet sacan buenos mofletes.