Siempre hay un roto para un descosido.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
A burro viejo, poco forraje.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Faldas largas, algo ocultan.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Con el metro que midas, te medirán.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Bien o mal, junta caudal.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
Oro es, lo que oro vale.
El mal que no es durable, es tolerable.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
El que hambre tiene, en tortillas piensa.
Los patos marinos anuncian nieve.
El amor es ciego.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Cada palito tiene su humito.
De luengas vías, luengas mentiras.
Más enseñan las manos que los labios.
Hijo casado, vecino airado.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Aquí hay gato encerrado.
Árbol que fruto no da, solo es bueno para el llorar.
Agua fina saca la espina.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Cuando el malo es remalo, de nada sirve el palo.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
Conforme es el árbol así es el fruto.
Buena olla y mal testamento.