Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Al leñador caza, y al cazador leña.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Escatimar y dar a putas.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Viejo con moza, mal retoza.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Lo que es bueno o malo no es la acción sino la intención.
Casa de esquina, para mi vecina.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
La oración de los rectos en su gozo.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Hay quien busca un burro estando sentado sobre él.
Putas y frailes andan a pares.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Buena es la pelea ganada, pero es mejor la evitada.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
Callen barbas y hablen cartas.
Darle a uno mala espina.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
No se encuentra muy a salvo, piojo en cabeza de calvo.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
Dos no discuten si uno no quiere.
Entre suegra y cuñado, sale el nieto abogado.
En casa del herrero, nunca falta un palo.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Casa de mantener, castillo de defender.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Bien o mal, casado nos han.
Una buena cabra, una buena mula y una buena mujer, son muy malas bestias las tres.