Fumador empedernido, hombre carcomido.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Cólera de amantes resurgir del amor
Más barato es cuidar que edificar.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
A los cien años todos calvos.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
La gente agradecida es gente bien nacida.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
No le quiere mal quien le quita al viejo de cenar.
La curiosidad anda en busca de novedad.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Mucho ruido y pozas nueces.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
El que no anda, no tropieza.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
El que da lo que tiene no está obligado a dar más.
Hacer ruido, para sacar partido.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Otoño entrante, barriga tirante.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Cada criatura obra según su natura.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
La cabeza blanca y el seso por venir.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
El cerdo siempre busca el fango.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Libro cerrado no saca letrado.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Más duro que sancocho de pata.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.