La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
No muevas lo que esté bien.
Sé cordero y te comerá el lobo.
No hay hombre tan malo que no tenga algo bueno; ni tan bueno que no tenga algo malo.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El que asno nace, asno se queda.
Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
El arroz es el nervio de la guerra.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Joya es la fama para bien guardarla.
En casa del músico, todos saben cantar.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
El que no mira adelante, atrás se queda.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Del mal que el hombre teme, de ése casi siempre muere.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Quien se casa, casa quiere.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Ni la pobreza obliga a nadie a robar, ni la riqueza lo evita.
El corazón nunca es engañador.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
Quien invierte en cosa vana, pronto acaba con la lana.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
Abogacía que no zorrocía.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
La desgracia de un loco es dar con otro.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Que no te den gato, por liebre.
El buen paño dentro del arca se vende.
Sal no se cuenta con que es salado.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
El pescar con caña, requiere paciencia y maña.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.