Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Al espantado, la sombra le basta.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
El que ganó y calló, hizo lo que debió.
La mejor palabra es la que no se dice.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
El que calla, otorga o no tiene una perra gorda.
La necesidad tiene cara de hereje.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Quien hace un cesto hace cien.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
El que tenga rabo de paja, no se arrime a la candela.
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Más vale sano que pagarle al cirujano.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
El secreto de la vida no está en vivir, sino en vivirla.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
Nadie nace enseñado.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Hijo descalostrado, medio criado.
Ni tanto ni tan calvo que se le vean los sesos.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
El hombre es un animal de costumbre.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
De dos que pleitan, otros se aprovechan.
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
El que viejo se casa, mal lo pasa.
Quien acomete vence.
No hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcas buenas.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."