Quien se va, vivo y muerto está.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Antes es Dios que los santos.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Una mano y un pie no aplauden juntos.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Tiene el sartén por el mango.
Juez con prisa, juez que yerra.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
A cada santo le llega su día.
A creer se va a la iglesia.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Al endeble todos se le atreven.
Desde el día de santa Catalina o nieve o barro
Bebe vino y come queso y llegarás a viejo.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Quien en ti se fía, no le engañes.
El hombre celoso, hace de la pulga un oso.
Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
El agradecido no olvida el bien recibido.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
No temas avanzar lentamente, teme detenerte.
A mejor cazador se le va la paloma.
Dar antes que amagar.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Con bondad se adquiere autoridad.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Viajar con un amigo hace amar la vida
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
A pobre viene quien gasta más de lo que tiene.