Quien no ama no vive
Buscar los tres pies al gato.
Músico pagado no toca bien.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
El hábito es una camisa de hierro.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Si vas a morir, muere llenito.
Hecha la ley, hecha la trampa.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
A malos ratos, buenos tragos.
El que bien huele, mal hiede.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
El cebo oculta el anzuelo.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
No te fíes de quien de ti desconfíe.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Las palabras no tienen alas pero pueden volar miles de kilómetros
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
En un recinto sagrado, ora; en una pista de baile, baila.
Amor de lejos, felices los cuatro
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Hijo solo, hijo bobo.
Estás más perdido que un juey bizco.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Llevar adarga para viivir vida larga.