El que más mira menos ve.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
De lo bendito, poquito.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
A manos frías, corazón ardiente.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie
No quieras tapar el sol con un dedo.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
El mundo está vuelto al revés
Se te cayó e cassette
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Cada mochuelo, a su olivo.
En guerra avisada no muere gente.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Si quieres saber como es tu amigo, túmbate al borde de un camino y simula que estás borracho.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Buena madera, buen oficial espera.
El tiempo de Dios es perfecto.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Al que no sabe de vacas, la boñiga lo embiste.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
La obra alaba el maestro.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
El bien, de lejos viene; pero el mal, cerca lo tienes.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
No se envía a un muchacho a recoger miel