Hombre valiente no muere de viejo.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Juzga al hombre por sus acciones y no por sus doblones.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Un libro es como un jardín en el bolsillo.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
A año tuerto, labrar un huerto.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Difama, que algo queda.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
El que no tranza no avanza.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Refranes y consejos todos son buenos.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Hasta los animales se fastidian.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Al que madruga, Dios le ayuda.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Por San Mateo, tanto veo como no veo.
A los tuyos, con razón o sin ella.
El mejor adorno es, la modesta sencillez.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
La máxima victoria es la que se gana sobre uno mismo.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Mejor prevenir que lamentar.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
El que se apura llega tarde.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.