Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
La cerda vistiendo seda, igual de marrana queda.
La mejor maestra es la experiencia, mientras tengas paciencia.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
Casa labrada y viña heredada.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Quien destruye un hormiguero, no es hombre bueno.
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
A donde va encuentra un problema
El hambre aguza el ingenio.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
No amamos a una mujer por lo que dice, amamos lo que dice porque la amamos.
Vamos arando dijo la mosca sentada arriba de los cachos del buey.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Buen amigo es el dinero.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
El enano ve gigantes por todas partes.
Vale más ser ralos que calvos.
La pobreza no es vileza, mas es rama de la pereza.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
De un tigre solo se dibuja la piel, y no los huesos; de una persona solo se le conoce la cara, y no el corazón.
Hombre valiente no muere de viejo.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
El que llega tarde, no bebe caldo