Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
A mala leña un buen brazado.
Buena crianza no pierde punto.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
La intención hace la acción
No juzgues el barco desde tierra
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
A la vejez, viruelas.
Bachiller en artes, burro en todas partes.
El ojo del amo hace más que sus manos.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
El avaro carece tanto de lo que tiene como de lo que no tiene.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Pedir peras al olmo.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Aquel que guarda siempre tiene.
Muchas hormigas matan un camello.
Nadie llega a bachiller, sin estudiar y aprender.
Jugar bien sus cartas.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Mal oledor, mal catador.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
Hay que ver para creer.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Quien solo vive, solo muere.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
La confianza mata al hombre.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
A cada cabeza, su seso.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Mal piensa el que piensa que otro no piensa.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
En la necesidad se conoce la amistad.
Una buena mañana hace buena la jornada.