El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
De la viña del vecino, sabe mejor el racimo.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Mejor es ser pobre con seguridad que rico con temor.
De vaca vieja, novilla brava.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
Más verga que el Trica programando.
Proclamo en voz alta el libre pensamiento, y que muera el que no piense como yo
La generación anterior planta árboles y la posterior se cobija a su sombra.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Pereza, llave de pobreza.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Araña muerta, visita cierta.
¿Quién con una luz se pierde?
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
El diablo está en los detalles.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
El que mucho habla, mucho yerra.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Dios da, nunca vende.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Si cultivas tu talento cuando joven, cuando viejo vendrá tiempo que te alegres con extremo, más si tratas con desprecio tu fortuna, cuando viejo serás necio y enfadoso.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
La mayor conquista en el carácter de un guerrero es su propio temple.
El perro permanece perro, aunque sea criado entre leones.
Ni la humildad de los pescadores ni el cinismo de los mercaderes empañaran la pureza de las perlas.
El buen traje encubre el mal linaje.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.