El mundo es de los audaces.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Entendido y anotado.
A chico pié, gran zapato.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
El corazón es el primero que vive y el último que muere
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Es más seguro ser temido que ser amado
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Mira a tu suegra, así será tu mujer de vieja.
Quien bien siembra, bien coge.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
El enamorado es el camarada del alma.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
A barba muerta, poca vergüenza.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
El cebo oculta el anzuelo.
El padre desvergonzado, hace al hijo mal hablado.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
La fantasía es la droga de la mente
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Desdichas y caminos hacen amigos.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
El que tiene narices, no manda a oler.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Los compañeros de cama se escogen de día
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
El que no enseña no vende.
Los refranes no engañan a nadie.
La cerilla tiene cabeza pero no tiene corazón.